5. MARISMA

 

Escombros e inventarios

callan en todas las lenguas.

Embrutecida e inaudible

una veta mortuoria,

con su piel deshilachada

sopla un léxico anegado.

Con la crecida de rastrojos

flota en todas las latitudes.

 

Así que mañana estarás

muerto, o bajo el agua

entre dos climas,

mientras el punto de apoyo es

ligeramente dócil

como un soñoliento litoral,

donde difíciles estrellas,

incandescentes, nadan

en la arena. Y eras tú

la sombra, mi lugar preciso.

 

Es indetenible su peso

y ya no nos suelta,

donde asoma el fiordo

y sendas de luna trashumantes.

Nos hunde en un mundo

absurdo, voraz e insípido.

 

Mas el viento encolerizado,

oleaje que llega martillando

tenazmente, muda la maleza

que viene antes de que la llamen.


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