38. UN PÁJARO LAPISLÁZULI
¡¿Quién ha
llamado?!
Un pájaro lapislázuli
traspasó el
cristal de mi ventana.
Tras el golpe, ha
tardado casi medio siglo en volver en sí:
la condena de construir
sentido contra caos.
Tengo frío, aunque
eso ya no importe.
Una buena palabra rezas,
el diávolo de una buena
palabra:
gema o flecha
-d e v a s t a d a.
Dice que habla árabe,
que no tiene
miedo; él se enfrenta a todo.
Exiliado del
espacio plutónico,
ígneo ante La
Creación,
procedente de la
tumba
situada en las
montañas,
viene, intruso, a cumplir
mortíferas promesas,
que mi cuerpo agitado,
como durante un
terremoto,
carga cual aureola
de metamorfismos:
Esto: mis rizos sedimentados
de Monte Patria.
Eso: deliramos en
el reino de un azul ultramar.
Aquello: ¿dónde
engalanar máscaras funerarias?
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