13. FIDEL

 

Alguien me arrojó un farol.

Tenía yo pocos años.

Lo use con ojos extraviados.

Y coleccioné como anticuario

nombres y gestas,

siglas y teorías.

Viví así entre ataúdes;

me deslicé sobre cuarzo;

canté sobre las nubes;

abracé resplandores.

Pero un día ese farol

se volvió carne,

se volvió pueblo.

También tuvo un nombre,

pero sin ornamentos.

Fidel se llamó.


Comentarios